Ante las quejas suscitadas por numerosos vecinos, la Concejalía de Medio Ambiente hace un llamamiento para velar por el cumplimiento de la ordenanza en materia de abandono de deyecciones en la vía pública.

Con el fin de dar cumplimiento a la ordenanza municipal que regula la tenencia y protección de animales, cuyo reglamento dispone la prohibición expresa del abandono de animales muertos en el municipio, el Ayuntamiento de Yebes ha articulado una ordenanza fiscal para la recogida, transporte y eliminación de animales muertos en el término municipal y en condiciones higiénico-sanitarias adecuadas. La retirada se efectuará previa llamada a los servicios municipales en horario de 9:00 h a 13:00 horas de lunes a viernes y el propietario deberá satisfacer la tasa correspondiente, que se hará efectiva en régimen de autoliquidación.

El artículo 14 de la ordenanza reguladora de la tenencia y protección de animales establece la obligatoriedad de notificar la desaparición o muerte de un animal. La norma que ha entrado en vigor y que fue aprobada el 15 de enero por el Pleno, establece una cuota única de 75 euros por el servicio de incineración de animales. “Se nos había planteado algún episodio relacionado con este asunto y había que procurar una normativa que contemplase el protocolo para proceder en este tipo de situaciones”, explica Vidal Gaitán, concejal de Medio Ambiente. Aunque en la actualidad la mayoría de los fallecimientos de animales domésticos se producen en las clínicas veterinarias y por procedimientos eutanásicos, era “necesaria y práctica” la necesidad de establecer un dispositivo municipal que se encargue de la recogida cuando lo requiera el propietario.

Una vez más, el Ayuntamiento de Yebes hace un llamamiento a los dueños de perros del municipio para que extremen el cumplimiento de las obligaciones previstas en la citada ordenanza. Numerosos vecinos del núcleo de Valdeluz, donde existe una amplia colonia de estos animales domésticos, se han dirigido a la Concejalía de Medio Ambiente para trasladar su malestar por el comportamiento de los propietarios ante el abandono de las deyecciones en la vía pública. En este sentido, la norma determina que el propietario o persona que conduzca al animal ‘es responsable de la eliminación de las mismas mediante el depósito dentro de bolsas impermeables y cerradas en las papeleras u otros elementos de contención indicados por los servicios municipales’.

Gaitán recuerda que el ayuntamiento ha hecho un “esfuerzo notable” para completar la red higiénica para perros con la instalación de una quincena de toilecanes y cajetines con dispensadores en Yebes y Valdeluz. Estos contenedores y surtidores se han colocado a instancias de los propios vecinos, por lo que el concejal de Medio Ambiente apela al uso “responsable, cívico y solidario” para el correcto funcionamiento de este mobiliario urbano. La adquisición de este sistema de eliminación de desechos orgánicos no servirá de nada “si los propios propietarios no se conciencian de la necesidad de hacer uso de él”, apunta.

En septiembre de 2011, el Ayuntamiento de Yebes dictó un bando que disponía la obligatoriedad de los dueños o tenedores de perros de adoptar las medidas necesarias para evitar que los animales ensucien las vías y espacios públicos, así como la prohibición de su entrada en las zonas de juegos infantiles. En este sentido, la ordenanza de tenencia y protección de animales arbitra una serie de medidas para equilibrar las obligaciones de los propietarios y los derechos del resto de vecinos. Dicha norma prohíbe la circulación de animales domésticos sueltos por la zona urbana del municipio, incluidos parques y jardines públicos, que deberán ir provistos de collar y conducido mediante correa fija o extensible y/o cadena resistente para evitar molestias o daños a otros viandantes o animales.

El concejal de Medio Ambiente advierte que las acciones u omisiones que infrinjan lo dispuesto en esta ordenanza podrían dar lugar a responsabilidades de naturaleza administrativa.

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