En ambos proyectos se han respetado las directrices del POM de Yebes con la plantación de especies de bajo consumo hídrico y sistemas de riego localizado, diseños en alzado y espacio perimetral de servicio y seguridad


 

Un homenaje al personaje que da nombre a esta plazoleta circular que fue el primer europeo en llegar a las fuentes del Nilo Azul en 1618 y que pudo haber nacido en Yebes.

Cuya vegetación está inspirada en esa tonalidad azulada y su variante verdosa, el color glauco. Con especies arbóreas como el ciprés común y de Arizona, y arbustivas como el taray de flores pequeñas, lilos y adelfas. Y plantaciones de salvia rusa, olivillas, cantueso, iris barbados o festuca azul. Cuyo terreno ha sido desbrozado, nivelado y fertilizado con abono de liberación lenta, rico en fósforo, y con enmienda orgánica bajo la que se ha enterrado la red de riego, con tubos de goteo en superficie en forma semicircular y paralelos y cuatro hidrozonas con diferente volumen de caudal, que dispone de cuatro arquetas y sus correspondientes electroválvulas. En la que se ha extendido una malla antihierbas permeable y mulching, una cubierta protectora de materiales naturales y sintéticos para retener la humedad y crear humus.

Así es el proyecto paisajista y ambiental que se ha llevado a cabo en la Glorieta Pedro Páez Jaramillo, que está situada en la confluencia de las Avenidas del Parque y Asteroide Yebes, junto a la iglesia de San Jerónimo. Un diseño pensado para ser disfrutado a pie de calle y cuya disposición de las plantas elegidas se ha organizado de dentro hacia afuera, con la vegetación más alta en el centro y la más baja en la periferia. “Con el paso de los años, los numerosos tubos de goteo que surcaban la superficie se habían degradados y la vegetación estaba avejentada, con especies leñosas que habían crecido de forma espontánea”, explica Vidal Gaitán, concejal de Medio Ambiente. Este diseño en alzado y vertical permite que el ajardinamiento esté a la vista del viandante y los pasajeros de los vehículos que circulan por este lugar, que ocupa una superficie de 1.810 m2. En donde se ha establecido un perímetro de 1,5 metros de anchura para que se pueda realizar el mantenimiento a salvo de la circulación rodada.

Estos dos elementos de diseño se han repetido también en la rotonda de ‘La Cañada’, que también ha sido reacondicionada. Ubicada en uno de los accesos principales de Valdeluz desde el ramal de servicio de la estación de AVE y la carretera N-320, era una zona verde que carecía de vegetación ornamental y contaba únicamente con un olmo seco en el centro. En su diseño se ha tenido en cuenta la elección de las especies vegetales y su ordenación, ya que “se trata de una zona verde en donde en la actualidad no hay posibilidad alguna de dotarla de acometida de agua para una instalación de riego”, aprecia el concejal de Medio Ambiente. Así que la idea principal sobre la que gira el diseño es la de ofrecer una imagen de ‘oasis de vegetación’ en esta entrada, que cada vez es más utilizada por los vecinos de Valdeluz para sus desplazamientos. Con estructura en forma de terraza, esta rotonda se ha sembrado de especies que tienen baja necesidad hídrica como palmito, yuca, agave, drácena, formio y romero rastrero en los bancales superiores, y tritoma y uña de león en los inferiores. Oculta a la vista, se ha construido una instalación que recoge el agua de lluvia y la canaliza hacia estas plantas.

La razón de ser de estos sistemas de ordenación del tráfico rodado en forma de plazas circulares no es otra que la integración ambiental en el planeamiento urbanístico de Valdeluz. El Plan de Ordenación Municipal en vigor establece una serie de directrices medioambientales a seguir para estos sectores urbanizables, “que hemos respetado al pie de la letra”, apunta Gaitán. Que prevé para el diseño de las áreas verdes el uso de especies vegetales de bajo consumo hídrico mediante técnicas de xerojardinería y sistemas de riego localizado. Y el empleo de abonos de liberación lenta, árboles de copa abierta para facilitar la poda y cubiertas de suelo con materiales orgánicos e inertes. La planificación urbanística de Valdeluz es ordenada y adaptada al paisaje rural que la circunda, con amplias zonas verdes y árboles de alineación en las arterias principales que conviven con ejemplares centenarios de quercineas. “Hacer vecindad también consiste en integrar estos espacios amables y sostenibles en el paisaje urbano”, afirma el concejal de Medio Ambiente.

En los últimos años, el Ayuntamiento de Yebes ha realizado intervenciones paisajísticas y ambientales en la práctica totalidad de las glorietas de Valdeluz: ‘Clara Campoamor’, ‘Alcalde Joaquín Ormazábal’ y urbanización ‘Villas de Valdeluz’. Además de ajardinar la de la calle de acceso al colegio público y una de nueva construcción en la confluencia de la Avenida del Parque y la calle La Encina. Proyectos a los que hay que añadir el parterre para la plantación de flor de temporada en la rotonda principal, los ajardinamientos de la calle Sabina, el acondicionamiento de la parte posterior de los chalets que limitan con el término municipal de Guadalajara, la pradera de la calle María Moliner, el parque de perros grandes y la renovación integral de los sistemas de riego de los parques y zonas verdes del núcleo de Valdeluz. Desde 2011, la Concejalía de Medio Ambiente ha plantado más de 2.000 árboles en entornos urbanos y zonas verdes y ajardinadas del municipio, así como en el bosque de Valdenazar.

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