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La 1ª Legua Popular que organizó la Peña ‘El Patio’ de Yebes reunió a una treintena de corredores que cubrieron el trazado de ida y vuelta entre el casco urbano y el Observatorio


Que si hula hopps que pasan de unos a otros por la cabeza, que si botellas que hay que derribar con ayuda de una media atada a semejante extremidad, que si globos que explotan agarrados por la espalda, que si latas que se abaten con ayuda de una pelota de tenis, que si esponjas empapadas que sobrevuelan las cabezas. Todo eso y más fue la gymkana que ayer se celebró en las inmediaciones de la biblioteca municipal de Valdeluz. Casi dos horas de animación, risas y diversión a raudales que no decepcionó a nadie.

Una vez más, Álvaro Pérez volvió a superarse y a sorprender a las gymkaneras y gymkaneros con unas pruebas ocurrentes y desternillantes. Como mandan los cánones, antes de ponerse manos a la obra había que seguir el guion preparado por nuestro entusiasta e imaginativo bibliotecario para completar ‘El Gran Rescate’. ‘Había un planeta poblado por animales misteriosos…’. De esta guisa comenzaba la aventura que iban a emprender los participantes y que incluía un sinfín de juegos y actividades que pusieron a prueba las habilidades de las niñas y niños participantes. Y al final, todos tuvieron la recompensa al esfuerzo.

Pero vayamos a otra cosa, mariposa. Lo de menos es que los ganadores en las categorías masculina y femenina fueran dos vecinos de Horche. Lo de menos fue que participasen una treintena de corredores, que para ser la primera edición no está nada mal. Lo de menos es que Pepe Villarino, concejal de Deportes, estuviera en la lista de inscritos y llegara a la meta. Lo de menos fueron los jamones que se entregaron a los vencedores. Lo mejor de la prueba fueron las ganas y el saber hacer organizativo que le pusieron los miembros de la Peña ‘El Patio’ a la 1ª Legua Popular de Yebes, que se disputó entre el casco urbano y el Observatorio. Un trazado de ida y vuelta muy exigente y con desniveles considerables para completar los 4’6 km de esta distancia itineraria.

Y desde Yebes a Valdeluz a la carrera, por aquello de no perder la costumbre. En la carpa colindante a la biblioteca se celebraba el Festival Queen, distinción que recayó en una adorable criatura de 3 añitos. Siete aspirantes optaban al título y el concurso fue de lo más disputado. Sobre la pasarela tuvieron que poner a prueba su destreza en el desfile, el desparpajo y simpatía al micrófono, el ritmo en el baile e incluso entornar una canción. Allí estaban las emocionadas mamás y papás móviles en mano para captar tan emocionante instante. El jurado lo tuvo muy complicado en las deliberaciones, pero al final la decisión estaba clara. Para el recuerdo queda la cara de asombro de la ganadora, como en los concursos de la tele, con la tiara y la maza de ganadora y con la banda de reina a rastras. Lo dicho, enternecedor.

Por último y a esas horas en las que todos los gatos son pardos, el grupo Arrabal Folk estrenaba las tablas del escenario de la Avenida del Asteroide Yebes para deleitar a los aficionados a la música tradicional con un repertorio del más puro folclore castellano. Jotas, seguidillas, romances, mayos, canciones de oficio y cantos populares de un grupo de Guadalajara con seis grabaciones discográficas en su haber y que lleva casi 30 años en el panorama musical realizando una concienzuda labor de investigación y recopilación de nuestras raíces musicales, lo que le ha convertido en uno de los más aclamados de Castilla-La Mancha. Una lástima que poco más de un centenar de espectadores siguiesen en vivo una actuación sobresaliente y pudieran disfrutar de las timbradas voces de Sara Ruiz o Miguel Ángel Sánchez. Y que guardaba a modo de colofón del concierto una sorpresa: un numeroso grupo de niñas y niños subidos al escenario con sus instrumentos de percusión para acompañar al grupo en su última canción. ¡¡Maravilloso!!

Y sin solución de continuidad por aquello de que la música no sabe de fronteras, la bandurria, el cajón, el laúd, la flauta, el almirez y el violín daban paso a la batería y las guitarras acústica y eléctrica. Había llegado el momento de la Hanser Legor Band, con el inimitable Ángel ‘Happy’ a los mandos de la nave. Música rock y blues para paladares exquisitos con punteos de altura hecha desde Valdeluz para el mundo.

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